Las reformas laborales que flexibilizan condiciones de trabajo, debilitan la negociación colectiva y reducen la protección normativa aumentan la exposición a los riesgos laborales y afectan directamente la vida de la clase trabajadora.

Desde la Intersindical de Salud, Trabajo y Participación de los trabajadores sostenemos que el derecho laboral es una herramienta de protección de la salud, la seguridad y la dignidad de las y los trabajadores.

Defender la jornada segura, la estabilidad en el empleo, la prevención de riesgos y la organización sindical es defender la salud.

La salud laboral es un derecho.
El trabajo digno no se negocia.