Referentes de la CTA-T, la UTEP y organizaciones sociales se reunieron con bloques legislativos nacionales y regionales para frenar el recorte que afecta a casi un millón de familias.

En una jornada marcada por la articulación política y la resistencia territorial, diversas organizaciones sociales y políticas se congregaron en la Cámara de Diputados de la Nación para denunciar el impacto devastador del cierre del programa "Volver al Trabajo". La reunión, que buscó consolidar un frente legislativo contra el ajuste del Gobierno Nacional, contó con la participación central del Frente Barrial CTA, representado por Juan Vitta y Javier Martínez Ledesma, junto a la UTEP, el Frente de Lucha Piquetero y Territorios en Lucha (incluyendo la FENAT de CTA-A).

Durante el encuentro con el bloque de Unión por la Patria, encabezado por Germán Martínez, el Secretario General de la CTA-T y Diputado Nacional, Hugo Yasky, junto a legisladores como Natalia Zaracho, Hugo Moyano y Cecilia Moreau, analizaron iniciativas para frenar una medida que no solo arrebata el sustento a un millón de familias, sino que desarticula tareas comunitarias esenciales en salud, educación y prevención de violencia de género. En la misma línea, se mantuvo una reunión con referentes del FIT, entre ellos Nicolás del Caño y Néstor Pitrola, donde se ratificó la continuidad del plan de lucha en las calles.

Esta avanzada legislativa nacional tuvo su correlato directo en el territorio bonaerense:

Avellaneda: La CTA-T regional, liderada por Tupac Gómez, acompañó la aprobación de un repudio generalizado en el Concejo Deliberante local. Se advirtió que solo en este distrito las 15 mil bajas representan una pérdida de $1.170 millones que dejarán de circular en los comercios y economías barriales a partir de mayo. En la delegación participaron también referentes de SUTEBA, ADUNA, CONAT y el Movimiento Mayo.

Malvinas Argentinas: En una acción coordinada, el Honorable Concejo Deliberante local aprobó un proyecto de enérgico repudio a la finalización del programa. La iniciativa fue impulsada activamente por el Frente Barrial de la CTA, subrayando la vulnerabilidad en la que quedan los 900 mil beneficiarios a nivel país.

Frente a lo que las organizaciones definen como un proyecto de "miseria planificada", la respuesta ha sido clara: unidad en los recintos y movilización permanente para defender el ingreso de los sectores más castigados de la clase trabajadora.